jueves, 9 de mayo de 2013

Marrakech, Tierra de Dios.

Marrakech no es una ciudad que impacte por sus monumentos ni que tenga sorprendentes museos que ver, es más bien un viaje a un mundo distinto en el que la gracia está en el acontecer diario de sus habitantes. Dicho esto, hay ciertas visitas turísticas que no debéis perderos.

Plaza de Jamaa el Fna.

Es la plaza central de Marrakech y el lugar más importante de la medina. En ella se desarrolla la vida pública de Marrakech tanto de día como de noche.


Lo mejor de la Plaza de Jamaa el Fna es la transformación que va sufriendo en el transcurso del día.

Por el día encontraréis muchas cosas que os llamarán la atención: desde domadores de monos que se te subirán encima hasta encantadores de serpientes pasando por multitud de puestos de zumo de naranja, especias, menta y caracoles.
 
Según atardece, la plaza cambia totalmente. Al caer la noche desaparecen los tenderetes de la mañana y se llena de puestos de comida donde poder cenar, músicos improvisados y espectáculos de diferente índole.

Si os atrevéis a cenar en los puestos de la plaza, hay que decir que la comida no está nada mal y los precios son bastante económicos.

 
Zoco de Marrakech.

El Zoco de Marrakech es un laberinto de callejuelas llenas de puestos y tenderetes donde los marroquíes hacen sus compras y donde los tenderos intentan hacer su "agosto" con los turistas. 

El zoco se extiende desde el norte de la Plaza de Jamaa el Fna y ocupa decenas de laberínticas calles. En él podréis comprar todo tipo de ropa, especias, comida, artesanía y productos típicos.

En él encontraréis artesanos agrupados por gremios; tintoreros, cesteros y ferreteros son algunos de los oficios que se dan cita en el zoco de Marrakech.


Mezquita Koutoubia.

La Mezquita Koutoubia es la mezquita más importante de Marrakech y fue una de las mayores del mundo islámico cuando finalizó su construcción en 1158.

La Koutoubia se inició en 1141 por el califa almohade Abd al Mu-min y destaca por su alto minarete (que recuerda a la Giralda) y por su color, piedra de arenisca rosada, típico de la ciudad.


Su nombre, que significa "mezquita de los libreros", se debe a las numerosos puestos de libros que la rodeaban en sus primeros tiempos.

Al igual que en el resto de las mezquitas de la ciudad, la entrada está prohibida a los no musulmanes y deberéis conformaros con verla desde fuera. 

 
Palacio Bahia.

El Palacio Bahia es una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech. Fue construido a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos. 

En las 8 hectáreas de extensión que tiene el palacio se ubican 150 habitaciones que dan a diversos patios y jardines.
Como curiosidad, el nombre del palacio significa "el bello" o "la bella". Hay diversas teorías de si el nombre viene dado por el palacio en sí, o por la mujer preferida del visir, en cuyo caso sería "El Palacio de la Bella". 












Jardines Majorelle.

Los Jardines de Majorelle fueron creados en 1924 por Jacques Majorelle, pintor francés que se asentó en Marrakech en 1919.

En un principio los jardines sirvieron al pintor como fuente de inspiración, pero en 1947 se abrieron al público en general.
Desde 1980, los Jardines de Majorelle son propiedad de Yves Saint Laurent.

Si os gusta el arte islámico, en los jardines podréis visitar un pequeño museo.



¡Espero que os haya gustado este pequeño recorrido por Marrakech!

2 comentarios:

  1. Me he sentido envuelto por la niebla espesa que no deja ni ver ni seguir el rumbo dentro del Zoco de Marrakech. Es como si todas las callejuelas fueran iguales y uno no supiera salir del laberinto...Me gusta mucho esa ciudad y con tu descripción me ha acabado de seducir...

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  2. Da gusto entrar en tu blog y descubrir un nuevo lugar donde viajar.

    Va a parecerte extraño porque a pesar de lo que se suele pensar, no me importaría ir a un país islámico, siempre y cuando tomando las precauciones debidas. Me gusta mucho el arte y la arquitectura... Pero no solo eso sino también la historia y se nota que en Marrakech se pueden encontrar lugares preciosos. Aunque me han dicho que el olor es de lo que más se queja la gente.

    ¡Algo malo tenía que tener!

    Besitos!!

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